Requínoa 2026: una década dejando huella
Celebrando 10 años de trayectoria, llegamos a Requínoa 2026, en la Región de O'Higgins. Una edición muy especial, marcada por una década de trabajo, compromiso y cientos de personas que, año tras año, han decidido dedicar parte de su verano a construir algo mucho más grande que una obra.
Camino a Requínoa, al comienzo de la décima edición.
En esta oportunidad fuimos 49 voluntarios, de los cuales 16 jefes trabajaron durante meses para dar vida a un proyecto preparado con dedicación, cariño y convicción.
Diez días transformando espacios
La sede de la junta de vecinos, prácticamente reconstruida desde cero.
Durante diez días transformamos espacios que la comunidad había esperado recuperar por mucho tiempo. Remodelamos una sede de la junta de vecinos, prácticamente reconstruyéndola desde cero. Recuperamos una cancha de fútbol que volvió a convertirse en el corazón deportivo de un sector lleno de niños con ganas de jugar y compartir. Además, renovamos una multicancha y mejoramos el entorno de la junta de vecinos que la acompaña, devolviéndole vida a un lugar de encuentro para toda la comunidad.
Herramientas que quedan
Las obras fueron solo una parte del impacto. A través de nuestros talleres buscamos entregar herramientas que permanecieran más allá de esos diez días. Realizamos capacitaciones de primeros auxilios, una charla de Narcóticos Anónimos, apoyo a adultos mayores en el uso de teléfonos inteligentes y, como cada año, talleres recreativos para los niños de la comunidad, quienes llenaron cada mañana de risas, juegos y aprendizajes.
Los talleres recreativos, un clásico de cada mañana.
Risas, juegos y aprendizajes con los niños de la comunidad.
El desafío detrás de escena
La cocina, donde se prepararon los 1.470 platos de la edición.
Este año también hubo un desafío enorme detrás de escena. Conseguimos reunir los 1.470 platos de comida necesarios para alimentar a todo el equipo durante el voluntariado y, además, logramos realizar una donación de alimentos de gran magnitud para el comedor de la comuna, permitiendo que el impacto del proyecto trascendiera incluso nuestras propias necesidades.
Un año de conversaciones profundas
Una de las instancias de formación, en la obra misma.
La formación volvió a ocupar un lugar central. Fue un año de conversaciones profundas, de mirarnos hacia adentro y de fortalecer los lazos que nos unían como equipo. Gracias al enorme trabajo realizado en la preparación de los manuales del voluntario, vivimos instancias de reflexión que nos sorprendieron y nos permitieron crecer tanto a nivel personal como colectivo.
También fue una edición para reconocer a quienes, durante cuatro o más años, han entregado una parte de su verano a este proyecto, recordándonos que el compromiso sostenido es lo que permite que iniciativas como esta sigan dejando huella.
Diez años, y el valor sigue estando en las personas
Requínoa 2026 fue mucho más que la celebración de diez años de trayectoria. Fue la confirmación de que el verdadero valor de este proyecto está en las personas: en quienes lo organizan, en quienes trabajan incansablemente durante el voluntariado y, sobre todo, en la comunidad que nos abre sus puertas y nos permite ser parte de su historia por unos días.
Fue una edición inolvidable que dejó una marca en cada uno de nosotros. Pero, por sobre todo, fue una edición en la que los voluntarios lograron dejar una huella en la comunidad que esperamos perdure por muchos años más.
Los 49 voluntarios de Impulsa Chile 2026, en Requínoa.